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Mi desamor por la República Mi desamor por la República

Mi desamor por la República no viene de ayer. Esta reflexión personal sobre mi relación con esta República se produjo después de un comentario de Houria Boultedja sobre el amor y el odio y una conversación con un amigo racializado que ha vivido episodios similares a los míos.
Si mi posición actual es de desamor por la República es porque esta historia obviamente empezó con una especie de historia de amor.
Fui una niña educada en los principios republicanos:
los derechos humanos y del ciudadano, la Revolución Francesa, la laicidad y los grandes principios franceses de libertad, igualdad y fraternidad.
Crecí en los años 90 en Francia, la gran época de SOS Racismo, “no toques a mi colega” (campaña antirracista de la época) de la cual salió la famosa mano amarilla, la Francia “Black, Blanc, Beur” post Mundial de Fútbol ‘98.
Crecí en esta gran República jacobinista, aparentemente inclusiva, igualitaria, que no ve los colores, nuestro querido país de la Ilustración y los grandes pensadores.

En Francia, desde nuestra infancia hasta la edad adulta, todo está condicionado para que seamos buenos creyentes de la República, que los principios republicanos y universalistas sean nuestros valores, para que llevemos la República en nuestro corazón. Y por supuesto que nunca la cuestionemos. La escuela, la televisión, las diversas instituciones, los políticos, las personas que nos rodean… todo este pequeño mundo predica sermones con los ojos cerrados, a nuestra gran dama que es la República. De niña no escapé a esto, naturalmente también amaba : “el principio laico, universalista y republicano”.

Se dice que el amor es ciego ¿no?.
Desde la infancia hasta mi entrada en el colegio (la entrada al colegio en Francia se hace los 11 años) ya notaba comportamientos extraños hacia mí, actitudes de los maestros, actitudes de algunos alumnos, apodos que me impusieron (entre otros “pequeñito mono”) pero aún no identificaba el problema, no tenía ninguna palabra para referirme a esta situación.
Así que a mi entrada al colegio, comenzaron a aparecer las primeras dudas sobre mi amor por la República. Me dí cuenta de que el principio republicano no era tan liso como habían tratado de hacerme creer. Abrí suavemente los ojos ante el hecho de que la República y sus representantes directos, que eran la escuela y la policía, no trataban a todos sus hijos de la misma manera.
La violencia se hizo más frecuente debido al paso desde la infancia a la pre-adolescencia, la violencia se experimenta casi gradualmente con la edad, la violencia emana directamente de la escuela pero también de los diferentes actores sociales.
Una de mis profesoras de plástica me expulsaba sólo a mí cuando toda la clase estaba agitada, con el paso de los meses me dí cuenta de que sólo expulsaba a los racializados de su clase.
Mis primeras confrontaciones con la policía, la madre de un amigo a quien no le gustaba sólo porque no era blanca, la madre de otro amigo que me llamaba “la negrata”, la clase de ZEGPA (secciones de educación general y profesional adaptadas o más familiarmente llamadas : las clases basura) donde una gran parte de los alumnos eran racializados, como si esta juventud estuviera destinada a no tener futuro, mi madre que me prohibía ir al ZUP (área para urbanizar por prioridad o vivienda social), el lenguaje de algunos maestros al hablar con personas no Blancas.
Mi tío que al brindar decía :
“uno menos para los Árabes”
Y toda una serie de eventos sacudió mi fe ciega en el país de la Ilustración y los derechos humanos.

Estaba desengañada, mis dudas aumentaban, tenía preguntas, muchas preguntas, pero por el momento no tenía respuesta. Todavía no sabía que esta relación iba a ser tóxica y que la República o, al menos, la imagen que me habían vendido de ella, me iba a engañar, a traicionar.
Todavía no sabía que todos los episodios que había experimentado en el colegio eran sólo el comienzo de una larga caída hacia mi actual desamor con la República Francesa.

Cuando tenía 14 años, entré en el instituto, una época en la que la infancia queda atrás, pero en la que aún no somos adultos. No era consciente de que, por nuestra proximidad a la edad adulta (ya no somos niños pequeños adorables).
Los representantes de la República iban a ser aún más amenazantes, agresivos y violentos, mucho más de lo que podría haber imaginado hasta entonces.
Me gustaría recentrar aquí parte de la historia:
crecí en lo que podría llamarse una ciudad de tamaño medio, de 20.000 habitantes, no en una metrópolis donde los problemas que describo aquí se multiplican por mil.
La escuela en sí también tiene posiciones claras sobre el lugar que deben ocupar los jóvenes racializados en la sociedad y sus perspectivas de futuro. Un buen ejemplo a tomar es la orientación escolar pre-bachillerato (hay otras orientaciones discriminatorias como la del final del colegio). Sea al final del colegio o del instituto, los alumnos racializados y/o de barrios desfavorecidos son seleccionados, les cortan las alas incluso antes de terminar su educación y son orientados hacia carreras basura.

La policía…
Al crecer los altercados con la policía pasaron de ser unos simples controles de identidad (que ya eran por perfiles étnicos) a otra forma de control. La relación con la policía se fue transformando, fue el inicio de las intimidaciones, las violencias y las humillaciones. Los controles por perfiles étnicos más frecuentes y la violencia policial hicieron su gran entrada en mi vida cotidiana. Cuando los jóvenes racializados se convierten en adolescentes representan, cada vez más, una amenaza para la República, de ahí que la policía los trate como adultos desde una violencia institucionalizada y racista.

Un evento importante que marcó el final de mi instituto fueron los disturbios de 2005.
Pequeño recordatorio histórico :
En 2005 en Clichy-sous-Bois, Zyed Benna y Bouna Traore (15 y 17 años) mueren electrocutados mientras intentan escapar a un control policial.
Los asesinatos por parte de la policía francesa no eran en absoluto algo nuevo en Francia, tan sólo una historia que se repetía. Tras este trágico evento, los suburbios de todo el territorio francés entraron en revuelta contra el Estado, sus injusticias y su racismo institucional que ya contaba numerosas víctimas. Todavía recuerdo el alcance del problema, ya que hubo varios disturbios en mi ciudad, y repito que crecí en una ciudad de 20.000 habitantes.
Ese mismo año, vi a un amigo racializado que se había mudado desde hacía tiempo a un suburbio de París, me contó la violencia y la intimidación constante que experimentaba, los helicópteros que pasaban sobre los suburbios, el CRS (los antidisturbios) armados hasta los dientes…
Vi ante mis ojos a los jóvenes racializados olvidados de Francia que luchaban ante el Estado francés para exigir justicia y dignidad. Y, por otro lado, observé la reacción de los buenos Blancos galos judeo-cristianos republicanos y defensores de los derechos humanos, que despreciaban a la gente de los suburbios, que los trataban de salvajes e inadaptados.
Yo no formaba parte de esa juventud. No crecí en los suburbios, pero desde los 18 años comprendí su frustración, esa ira que estaba totalmente justificada, no formaba parte de esa juventud, pero sus caras se parecía a la mía y no me reconocía en nada en los discursos republicanos blancos que seguían afirmando que estas personas eran salvajes, porque de manera indirecta también a mí me llamaban salvaje.
La escuela y la policía fueron para mí marcadores muy importantes de aprendizaje de no-igualdad y no-fraternidad, de injusticias, de un laicismo fracturado o inexistente que servía sólo a sus propios objetivos. Una supuesta “integración y asimilación” completamente fracasadas, truncadas, que revelaban sus discriminaciones raciales y sociales. La escuela republicana y su moral laica e igualitaria resultaron ser una farsa. La policía resultó ser una amenaza, un arma represiva al servicio del Estado y la defensa de la República y en ningún caso al servicio de la protección de los ciudadanos, o tan sólo de “ciertos” ciudadanos.

La República no sólo me había traicionada con estos grandes principios, sino que también me había mentido y ocultado cosas. Me había mentido sobre la historia de Francia, me había mentido sobre el universalismo, me había mentido acerca de sus valores, me había mentido a mí, pero también a miles de otras personas.
Como dije antes, cuando era niña estaba llena de preguntas sin respuesta, cuando era adolescente y joven adulta empecé a buscar respuestas a todas estas preguntas. Y descubrí muchas verdades ocultas y calladas sobre la República. Las diferentes historias coloniales y los crímenes franceses contra los indígenas de las colonias.
Busqué historias y personas para contármelas, busqué esas historias que no estaban en los libros escolares franceses. Por ejemplo, me enteré de la masacre de los argelinos por parte de la policía francesa la noche del 17 de octubre de 1961, cuando durante una manifestación pacifista fueron ejecutados a sangre fría. Empecé así a entender por qué éramos franceses con un gran PERO que amenazaba sobre nuestras cabezas como una espada de Damocles.

Con poco más de 20 años me fui a vivir a Marruecos. Viví poco menos de un año en Casablanca. Pude observar la herencia del ex-protectorado en el Marruecos actual, cómo la lengua francesa se valora como mejor frente al árabe o bereber, los barrios de descendientes de colonialistas Blancos y ricos, la cultura y el patrimonio franceses enseñados en las universidades en detrimento de la cultura y el patrimonio marroquíes.
Escuché historias de cómo los funcionarios Franceses Blancos trataban a los Marroquíes en el consulado francés, vi cómo los Blancos Franceses en general se creían superiores a los Marroquíes, vi las playas privadas para los blancos donde los marroquíes no podían entrar, me di cuenta de que parte de mis conocidos nunca podrían venir a verme a Francia, ni siquiera por un fin de semana, porque les era prácticamente imposible obtener una visado… mientras recordaba el trato racista que vivían las personas de origen Magrebí en Francia.
Regresé a Francia y llegué a mi ruptura definitiva con la República. Los años posteriores empecé a entender las mecánicas del racismo, la historia colonial e imperialista francesa, los asesinatos, las torturas, las violaciones, los crímenes del Estado francés contra las diferentes poblaciones colonizadas y ex-colonizadas dentro y fuera del territorio.
La masacre de los Thiaroye Senegaleses (soldados que lucharon por la liberación de Francia durante la Segunda Guerra Mundial), el trato a los territorios de ultramar y los disturbios de mayo de 1967 en Guadalupe, la historia de los Kanaks, los disturbios de los suburbios de 1979 hasta los de hoy en día, la guerra de Argelia y la de Indochina y sus miles de muertos, la relación Francia-África…
Al crecer, empecé a encontrar las respuestas y pude situar ese malestar que sentía siendo niña. Finalmente lo entendí, pero me llevaría a una ruptura brutal con esta gran historia de amor que mantuve con la República Francesa. El velo había caído, al fin.

Pero al final de esta historia de amor no le siguió un gran vacío en mi vida, sino todo lo contrario, claramente fue un renacimiento.
La multiplicidad de voces y personas que lucharon enfrentándose en el Estado francés en los últimos años, pero también en el pasado, ha sido una revelación para mí.
La accesibilidad y la visibilidad a la historia francesa pasada en toda su complejidad, así como estas luchas anticolonialistas y antirracistas llevadas a cabo por racializados me llevaron a creer en otros principios, otros modelos, otros ideales y a tener otras perspectivas sobre el pasado, el presente y el futuro. Ahora tengo las herramientas para entender cómo se jodió nuestra historia de amor.

Cita de Kerry James:

« A todos estos racistas con tolerancia hipócrita
Que construyeron su nación sobre la sangre
Ahora se erigen como aleccionadores
Saqueadores de riquezas, asesinos de Africanos
Colonizadores, torturadores de Argelinos
Este pasado colonial es el vuestro
Vosotros habéis elegido vincular vuestra historia a la nuestra
Ahora debéis aceptar
El olor a sangre os persigue aunque os perfuméis »

« Son los mismos hipócritas que nos hablan de diversidad
Que expresan el racismo bajo el disfraz del laicismo
Sueñan con un Francés único, con una única identidad
Se empeñan en discriminar, las mismas minorías
Ante los mismos electores, se agitan los mismos temores
Se enfrentan las comunidades, para ocultar la precariedad
Que nadie se sorprenda si mañana acaba petando
Cómo amar a un país, que se niega a respetarnos »

Vuestros hijos racializados tienen los ojos abiertos y ya no están dispuestos a dejarse pisar, conocemos la historia, conocemos las luchas pasadas, ahora somos los expertos de nuestras vidas y los maestros de nuestras historias, el paternalismo ya se acabó.
Pero, al parecer, esta gran historia de amor no termina conmigo, ni con los demás, ya que vuestros galos descendientes de la Ilustración, sus grandes principios, sus grandes valores republicanos y laicos me consideran como una amenaza para Francia, un enemigo de la nación por mis posiciones antirracistas, anticoloniales, anti imperialistas. Porque he roto una regla de oro:
critico Francia, critico la República y sus grandes valores. Los descendientes de la Ilustración, universalistas y jacobinistas, han decidido atacar a los antirracistas y decoloniales, para intentar censurarlos en espacios públicos y universitarios, ya que representan un gran peligro para la nación. Una vez más, la maquinaria laica y republicana se pone en marcha para intentar desacreditarnos, silenciarnos y criminalizarnos. ¿Son los movimientos decoloniales una amenaza para el Humanismo?
¿Somos una amenaza para la nación y la República? Una vez más,
¿Ponéis a vuestros hijos en la posición de enemigo?
Pero, madame la Repúbica, esto demuestra sólo una cosa: tiene usted miedo, madame la República, está usted aterrorizada porque sus hijos racializados se están organizando sin usted. Está usted temblando, su forma de pensar y la forma en que ha construido esta sociedad ya no se sostiene por sí misma. Su sistema está resquebrajado por todos lados, este sistema injusto y basado en la racialización de la sociedad que usted fundó, ya no se sostiene, madame la República.
Hipócrita es, hipócrita seguirá, pero no se preocupe, madame la República, porque una vez más, todo un ejército de racializadxs estará listo para alzarse ante usted.

Cita Gaël Faye

« No dejaremos que nadie hable en nombre de nuestras esperanzas
No somos víctimas, menos aún condenados.
Llegaremos desde el alba en irrupción espontánea »

Mon désamour pour la République Mon désamour pour la République

Mon désamour pour la République ne date pas d’hier.
Cette réflexion personnelle sur ma relation avec cette République, vient suite à un commentaire d’Houria Boultedja, sur l’amour et la haine et d’une conversation avec un ami racisé ayant vécu des épisodes similaires aux miens.
Si ma position actuelle est un désamour, c’est que cette histoire, a donc bien évidemment, commencé avec une sorte d’histoire d’amour.
J’ai été une enfant élevée au grain des principes républicains :
Des droits de l’homme et du citoyen, de la Révolution Française, de la laïcité ainsi que des grands principes français qui sont :
liberté, égalité, fraternité.
J’ai grandi dans les années 90 en France, la grande époque de SOS Racisme, du « Touche pas à mon pote » (campagne anti-raciste de l’époque) d’où est sorti la fameuse main jaune, de « la France black, blanc, beur » post Coupe du Monde 98.
J’ai grandi dans cette grande République, apparemment inclusive, égalitaire, jacobiniste, qui ne voit pas les couleurs, notre cher pays des lumières et des grands penseurs.

En France, depuis notre chère enfance jusqu’à l’âge adulte, tout est conditionné pour que nous soyons de bons croyants, asservis à la République, que les principes républicains et universalistes, soient nos fait d’armes, pour que nous tenions la République dans notre cœur, et bien sûr ne jamais la questionner. L’école, la télévision, les institutions diverses et variées, les politiques, les gens de notre entourage…
Tout ce joli petit monde, prête serment, les yeux fermés, à notre grande dame qui est la République.
Étant enfant je n’ai donc pas échappé à cela, moi aussi tout naturellement, j’ai aimé :
« Le principe laïque, universaliste et républicain ».

On dit bien que l’amour rend aveugle non ?
Dès la petite enfance, jusqu’à mon entrée en 6ème, (c’est l’entrée au collège en France à partir de 11 ans) je notais déjà des comportements étranges à mon égard, des attitudes de professeurs, des attitudes de certains élèves, les surnoms qu’on me donnait (en autre “petit singe”) mais je n’identifiais pas encore le problème, je n’avais aucun mot, aucune référence à mettre sur cette situation.
Donc, à mon entrée au collège, mes premiers doutes face à mon histoire d’amour pour la République commencèrent à apparaître. Je me rendais compte que le principe républicain, n’était pas aussi immaculé, que ce qu’on avait voulu essayer de me faire croire.
J’ouvrais doucement les yeux sur le fait que les représentants directs de la République étaient le corps professoral et policier qui ne traitaient pas de la même façon tous ses enfants.
La violence devenait plus fréquente, au passage de l’enfance à la préadolescence. La violence se vit presque graduellement avec l’âge, violences émises directement, depuis le corps enseignant, mais aussi depuis les différents acteurs sociaux.
Une de mes professeurs d’art plastique n’expulsait que moi, quand toute la classe était agitée, au fur et à mesure des mois, je me rendais compte, qu’elle n’expulsait que les racisés de sa classe.
Mes premières confrontations avec la police, la mère d’un ami qui ne m’aimait pas, juste parce que je n’étais pas Blanche, la mère d’une autre amie qui m’appelait “la noiraude”. La classe de ZEGPA (sections d’enseignement général et professionnel adapté ou plus familièrement les filières poubelles) où une grande partie des élèves étaient racisés, comme si cette jeunesse était destinée à ne pas avoir d’avenir, ma mère qui m’interdisait d’aller à la ZUP (zone à urbaniser par priorité ou logements sociaux), le langage qu’utilisaient certains professeurs pour parler aux élèves non Blancs.
Mon oncle qui en trinquant disait :
« Un de moins pour les Arabes »…
Et toute une série d’évènements venaient ébranler ma confiance aveugle dans le pays des droits de l’homme et des lumières.

Je déchantais, mes doutes augmentaient, j’avais des questions, beaucoup de questions, mais à ce moment la, je n’avais encore aucune réponse. Je ne savais pas encore que cette relation allait s’avérer toxique et que la République ou du moins l’image que l’on m’avait vendu d’elle, allait me tromper, me trahir.
Je ne savais pas encore que tous les épisodes que j’avais vécus au collège, n’étaient que le commencement d’une longue dégringolade vers mon désamour actuel pour la République française.

À 14 ans je rentrais donc au lycée, période où l’enfance est déjà derrière nous, mais où nous ne sommes pas encore adultes, période ou nous ne sommes plus de beaux-enfants en bas âge.
Les représentants de la République allaient se révéler encore plus menaçants, agressifs et violents, bien plus que ce que j’avais pu imaginer jusqu’à présent.
Je voudrais restituer ici une partie de l’histoire :
j’ai grandi dans ce qu’on pourrait appeler une ville de taille moyenne de 20.000 habitants, ce n’était pas une métropole où les problèmes que je décris ici sont décuplés.
L’école, quant à elle, tient aussi des positions assez claires sur la place des jeunes racisés dans la société et leurs perspectives d’avenir.
Un bon exemple à prendre est l’orientation scolaire avant le bac, que ce soit à la fin du collège ou du lycée, les élèves racisés et/ou des quartiers les moins favorisés sont triés sur le volet, on leur coupe les ailes avant même la fin de leur scolarité pour être orientés arbitrairement, de manière discriminatoire vers des filières dites poubelles.

La police…
En grandissant les altercations avec la police passaient d’être de simples contrôles d’identité à une autre forme de contrôle (contrôle au faciès). La relation avec la police se transformait, c’était le début des intimidations, des violences et des humiliations.
Les contrôles au faciès plus fréquents en plus des violences policières faisaient leur grande entrée dans ma quotidienneté. À l’adolescence les jeunes racisés représentent de plus en plus une sorte de menace pour la République, la police les traite comme des adultes depuis une violence institutionnalisée et raciste.

Un évènement important, viendra marquer la fin de mes années de lycée, les émeutes de 2005.
Petit rappel historique :
En 2005 à Clichy-sous-Bois, Zyed Benna et Bouna Traoré (15 et 17 ans) meurent électrocutés en voulant échapper à un contrôle de police.
Les assassinats de la police française n’avaient absolument rien de nouveau dans le pays, seulement une histoire qui se répétait. Suite à cet évènement tragique, les banlieues de l’ensemble du territoire français entraient en affrontement contre l’État, contre ses injustices et son racisme institutionnel, qui avaient déjà fait de nombreuses victimes. Je me souviens encore de l’ampleur du problème, puisqu’il a eu plusieurs émeutes jusque dans ma ville, et je répète :
j’ai grandi dans une ville moyenne de 20 000 habitants.
Cette même année, je revoyais un ami racisé qui avait déménagé déjà depuis plusieurs années dans une ville dans la banlieue parisienne, il m’expliquait la violence et l’intimidation permanentes qu’il vivait, les hélicoptères qui passaient au-dessus des banlieues, les CRS armés jusqu’aux dents…
Je voyais sous mes yeux la jeunesse racisée, oubliée de la France se débattre devant l’État pour demander justice et dignité. Et de l’autre côté, j’observais la réaction des bons vieux “Blancs Gaulois”, judéo-chrétiens, républicains et droit-de-l’hommistes, qui déversaient leur mépris sur les personnes de banlieues, qu’ils traitaient de sauvages et d’inadaptés.
Je n’étais pas l’un d’eux, car je n’ai pas grandi en banlieue, mais je comprenais depuis ma majorité leur frustration, cette colère qui était totalement justifiée.
Je n’étais pas l’un d’eux, mais leurs visages ressemblaient au mien et je ne me reconnaissais en rien dans les discours blancs républicains qui soutenaient que ces personnes étaient des sauvages, parce qu’indirectement, c’était moi aussi qu’on traitait de sauvage.
L’école et la police ont été pour moi des marqueurs d’apprentissage très importants, de non-égalité et de non-fraternité, d’injustices, d’une laïcité fracturée ou inexistante qui servait juste ses propres objectifs. Une supposée « intégration ou assimilation » complètement ratée, tronquée, révélatrice des discriminations raciales et sociales.
L’école républicaine et sa moral laïque et égalitaire se sont révélées, n’être qu’une farce et la police s’est révélée être une menace, une arme répressive au service de l’État et de la défense de la République, en aucun cas au service de la protection des citoyens ou alors seulement de « certains » citoyens.

La République ne m’avait pas seulement trahi sur ses grands principes, elle m’avait aussi menti et caché des choses. Elle m’avait menti sur l’histoire de France, elle m’avait menti sur l’Universalisme, elle m’avait menti sur ses valeurs et elle m’avait menti à moi, mais aussi à des milliers d’autres personnes.
Je disais auparavant, qu’enfant, j’étais remplie de questions sans réponses, à l’adolescence et jeune adulte, je commençais à chercher les réponses à toute ces questions. Et je découvrais un grand nombre de vérités cachées, occultées et de non-dites de la République. Les différentes histoires coloniales et les crimes français face aux indigènes des colonies.
J’ai cherché les histoires et les personnes pour me les raconter, j’ai cherché ces histoires qui n’étaient pas dans les manuels français. J’apprenais par exemple le massacre des Algériens par la police, la nuit du 17 octobre 1961, qui lors d’une manifestation pacifiste furent exécutés froidement. Je commençais donc à comprendre pourquoi, nous étions des Français avec un grand MAIS menaçant au-dessus de nos têtes, comme une épée de Damoclès.

À un peu plus de 20 ans, je partais vivre au Maroc, j’ai vécu un peu moins d’un an à Casablanca, où j’ai pu voir l’héritage de l’ex-protectorat dans le Maroc actuel. La langue française survalorisée face à l’arabe ou au Berbère, les quartiers de descendants de colons blancs riches, la culture et le patrimoine français enseignés dans les universités à la défaveur de la culture et du patrimoine marocain.
J’entendais comment les fonctionnaires français traitaient les Marocains à l’ambassade de France, je voyais les français Blancs de manière générale se croire supérieurs, je voyais qu’ils avaient leurs plages privées où la population locale ne pouvait entrer.
J’apprenais que certaines de mes connaissances ne pourraient jamais venir me voir en France, même pour un week-end, du fait qu’il leur était pratiquement impossible d’obtenir un visa, tout en me remémorant les traitements racistes que vivaient les personnes d’origine maghrébine en France.
À mon retour sur le territoire français, j’en arrivais à ma rupture définitive avec la République, quelques années plus tard, je commençais à comprendre les mécanismes du racisme, l’histoire coloniale et impérialiste française, les meurtres, les tortures, les viols, les crimes de l’État contre les différentes populations colonisées et ex-colonisées à l’intérieur et hors du territoire national.
Le massacre des Sénégalais de Thiaroye (soldats qui s’étaient battus pour la libération de la France), le traitement des ultra-marins et les émeutes de mai 1967 en Guadeloupe, l’histoire des Kanaks, les émeutes dans les banlieues de 1979, jusqu’à la guerre d’Algérie et d’Indochine et ses milliers de morts, la relation France-Afrique qui nous est contemporaine…
En grandissant, j’ai commencé à trouver les réponses et j’ai pu situer ce mal-être que je ressentais étant enfant, j’ai enfin pu comprendre, amenée à une rupture brutale avec cette grande histoire d’amour que j’entretenais avec la République française.
Le voile s’était levé, enfin.

Mais cette fin d’histoire d’amour ne s’est pas suivi d’un grand vide existentiel, bien au contraire cela a clairement été une renaissance.
La multiplicité des voix qui se sont élevées et les personnes qui se sont battues face à l’État français ces dernières années, mais aussi dans le passé ont été révélatrices pour moi. L’accessibilité et la visibilisation de l’histoire passée française dans toute sa complexité, ainsi que ces luttes anti-colonialistes et anti-racistes menées par des personnes racisées, m’ont amenées à croire en d’autres principes, d’autres modèles, d’autres idéaux et avoir d’autres perspectives de notre passé, de notre présent, mais aussi sur l’avenir.
J’ai maintenant les outils nécessaires pour comprendre comment notre histoire d’amour s’est brisée.

Citation Kerry James :

« À tous ces racistes à la tolérance hypocrite
Qui ont bâti leur nation sur le sang
Maintenant s’érigent en donneurs de leçons
Pilleurs de richesses, tueurs d’Africains
Colonisateurs, tortionnaires d’Algériens
Ce passé colonial, c’est le vôtre
C’est vous qui avez choisi de lier votre histoire à la nôtre
Maintenant vous devez assumer
L’odeur du sang vous poursuit même si vous vous parfumez »

« Ce sont les mêmes hypocrites qui nous parlent de diversité
Qui expriment le racisme sous couvert de laïcité
Rêvent d’un français unique, avec une seule identité
S’acharnent à discriminer, les mêmes minorités
Face aux mêmes électeurs, les mêmes peurs sont agitées
On oppose les communautés, pour cacher la précarité
Que personne ne s’étonne si demain ça finit par péter
Comment aimer un pays, qui refuse de nous respecter »

Vos enfants racisés ont les yeux grands ouverts et ne sont plus prêts à se laisser marcher dessus, nous connaissons l’histoire, nous connaissons les luttes passés, nous sommes maintenant les experts de nos vies et les maîtres de nos histoires, le paternalisme n’ a pu lieu d’être.
Mais apparemment, cette grande histoire d’amour ne finit avec moi ni avec les autres d’ailleurs, puisque vos descendants gaulois, vos grands principes, vos grandes valeurs républicaines et laïques me considèrent aujourd’hui comme une traite de la France, une ennemie de la nation, pour mes positions antiracistes, anticolonialistes, antiimpérialistes et parce que j’enfreins une règle d’or :
je critique la France, je critique la République et ses grandes valeurs. Les descendants des lumières, universalistes et jacobinistes ont décidé d’attaquer les antiracistes politiques et les décoloniaux racisés, d’essayer de les censurer dans les espaces publiques et universitaires puisqu’ils représenteraient un grand danger pour la nation. Encore, une fois la machine laïque et républicaine se met en route et essaye de nous discréditer, de nous faire taire et de nous criminaliser.
Les mouvements décoloniaux seraient une menace pour l’Humanisme ? Nous serions une menace pour la nation et la République ?
Encore, une fois vous rabaissez vos enfants au statut d’ennemis ?
Mais Madame la République, cela ne démontre qu’une seule chose : vous avez peur, Madame la République, vous êtes terrorisée du fait que vos enfants racisés s’organisent sans vous. Vous tremblez, car la façon de penser avec laquelle vous avez construit cette société ne se soutient d’elle-même. Votre système est fissuré de toute part, ce système injuste, ne se tiens absolument plus, par ses fondations basées sur la racialité de cette société, Madame la République.
Hypocrite vous êtes, hypocrite vous resterez, mais comptez sur nous, Madame la République, puisque encore une fois, c’est toute une armée de personnes racisées qui sera prête à se lever devant vous.

Citation Gaël Faye

« On ne laissera personne parler au nom de nos espoirs
On n’est pas des victimes, encore moins des condamnés
On arrivera de l’aube en irruption spontanée »

Interview
Deborah Ekoka
Interview
Deborah Ekoka

¿ De qué planeta o universo dirías que vienes ?

Pues vengo de uno, muy diferente a este en el que vivimos actualmente, donde en ocasiones ocurren cosas que escapan a mi entendimiento.
Como a veces, esta falta de amor omnipresente en este universo, donde a la gente parece no importarle nada el ser humano que tiene al lado.
Voy observando primero, que nos enseñan un poco dándonos las pautas, nos educan para pensar de esta forma, y luego seguimos perpetuando lo mismo, conforme vamos creciendo, conforme vamos aprendiendo cosas, haciéndonos adolescentes, luego mayores.
Y, por momentos, me encuentro en un punto en que realmente me pierdo, entiendo ciertas cosas obviamente, los entresijos no me son desconocidos pero creo que podría existir una convivencia mucho más sencilla y mucho más llevadera, si pensáramos un poco más en el que tenemos en frente, en vez de intentar ser el centro de todo.
Para mí en este contexto, la educación es algo imprescindible, muy importante también que debe inculcar estos principios. Si desde pequeño te enseñan que hay que tener en cuenta a todo el mundo, que todas las opiniones son válidas, creo que te tomas las cosas y funcionas de otra manera.

Algunas veces, cuando veo cosas muy feas que están pasando, que me duelen, digo:
«¿ Realmente, no todo el mundo siente lo mismo ?»
«¿ Porque hay gente que le da igual ?»…
«¿ Realmente, los políticos que están arriba, ocupando su cargo, no les importa en absoluto lo que sienten los de abajo ?»
En tal caso, creo que vivimos en un mundo, como decía un compañero:
dónde “estamos muy desconectados los unos de los otros”…
Entonces, cuando pasan estas de cosas, siento que vengo de otro universo distinto que no era así desde luego, donde creo que había mucho más amor, más comprensión y más conexión.

¿ Quién es Deborah ?

«¿Cómo soy?»
Creo que soy alguien que ha estado siempre en constante evolución.
Siempre he querido ir hacia otro lado, aunque a veces me han dicho que puedo ser un poco cabezona y me cuesta ver el camino que me están mostrando, que voy negando hasta poder encontrarlo.
Creo que también soy alguien abierta y una constante para mí ha sido el gusto por saber, aprender, apoyar cuando me ha parecido ver injusticias, debo decir en verdad que es algo que siempre he tenido presente.

Abordando el tema de la Negritud, no lo tengo integrado demasiados años, por lo menos, menos años de los que tengo, siendo consciente del todo.

En mi caso personal, provengo de una familia Blanca, me crié con mis abuelos maternos, que eran Españoles de ascendencia Europea.
Al mismo tiempo, siempre he tenido la referencia de mi padre, que ha vivido en la misma ciudad, y veía regularmente a mis primos, pero no puedo olvidarme que notaba algo en aquel entonces que no lograba descifrar.

Tengo muchos recuerdos de los momentos en los que estuve con mis primos, por parte de mi padre, siempre íbamos a casa de mi abuela, estábamos todos juntos y son momentos a los que, invariablemente, les he tenido mucho cariño. Me lo pasaba genial, solo tenía ganas de que vinieran, pero no era consciente exactamente del por qué…

Ahora, siendo más consciente, efectivamente valoraba esos momentos porque me sentía y me veía más entre iguales, comparando con mi entorno Blanco que era prácticamente del 99%. Hay muchas cosas que he redescubierto ahora, viéndolas desde otra perspectiva.
Creo que estar en África también, me hizo dar una vuelta, me desbloqueó algo.

Mi padre es de Guinea Ecuatorial, siempre había tenido ganas de ir allí, la verdad.
El hecho de que mi padre ha sido también un poco más desapegado conmigo, debió jugar un papel en mi construcción, el hecho de no oír sus historias de Guinea o que me contará sobre el pais poco más que anécdotas puntuales en acontecimientos familiares teniendo por otro lado a todos sus hermanos viviendo en Guinea, ahora son sus hijos que le llevan allí, entre ellos nunca se perdió el contacto.
Debo ser la única de los nueve hermanos que no ha tenido esta conexión y por fin fui en cuanto pude pagarme el billete.

Debe simbolizar algo, viaje allí, y cuando volví algo dentro de mí había cambiado.

Estar en Guinea, cambió algo en mi interior.

Otro camino ha sido, poder conocer personas que me han ido mostrando desde otro sentir, desde otra perspectiva, que no había visto o que no conocía, como mi compañero de vida Ken, mi álter ego que trabaja en la librería conmigo.
De repente, podía ver por primera vez muchas cosas desde otro ángulo y decir “¡ostras!”, con un poco de resistencia o negación al principio, seguro, pero luego progresivamente podía ver la realidad y darme cuenta de que esta era otra visión igual de válida.
Lo que me llevó a empezar a abrazar con más determinación mi Negritud, por no querer seguir igual y valorarme más por lo que soy, por las diferencias.

También a través de otras mujeres, empezando a tener referentes…
Creo que la falta de referentes es algo que ha jugado un papel bastante crucial en todas nosotras, mientras íbamos creciendo sin poder vernos nunca en un espejo.

La primera vez que vi una mujer con el pelo afro, tenía unos 20 años, lo cual es un poco grave, y ahí es cuando empiezas a darte cuenta de ciertas cosas que has dado por sentado toda tu vida…
Durante el viaje a Guinea, no me parecía normal que todas las mujeres, de entre 10 a 70 años, a mi alrededor, estuvieran llevando trenzas con postizo o el pelo alisado con químicos , que no hubiera ni un solo pelo afro visible.
Posiblemente, en España puedo ver un 20% de mujeres Afrodescendientes, y puedo entender hasta cierto punto que lo lleven alisado, pero cuando ya estás en el continente Africano rodeada de mujeres Africanas y no ves ninguna con el pelo natural dices: «Aquí pasa algo.»
También, una vez que empiezas a fijarte y te haces consciente, ya no puedes volver atrás, no puedes elegir no verlo, obligatoriamente lo ves todo, a no ser que te niegues a tí misma. Y es exactamente, lo que me ha pasado durante mucho tiempo, me he estado negando porque es lo que nos enseñan desde pequeñas.

Si te dicen tantas veces:
«Eres fea, eres fea»
pues por muy guapa que tú te creas llega un día que vas a decirte:
«Si todo el mundo lo dice es que debo ser fea».
En este y muchos sentidos me he ido valorando más, dándome cuenta de que no era verdad y en parte gracias a los referentes existentes. Escuchar otras mujeres, otros hombres hablar de su Negritud, de su sentir, es muy importante para mí.

¿ Cómo definirías la razón principal de tu presencia en este mundo ?
O dicho de otra manera.
¿ Cuál sería la meta de tu camino personal ?

Desde los principios de United Minds, estoy en un proceso personal identitario.
Han habido momentos en los que tenía muchas dudas y no tenía el objetivo claro, quería hacer muchas cosas y no era sencillo saber con qué decantarme. Poco a poco he ido avanzando encontrando puertas, ahora mismo lo tengo claro, pero quizás en cinco años esto cambie.

En mi presente lo más evidente es ayudar a visibilizar sobretodo la AfroEspañolidad. Ahora mismo los talleres que hago se centran mucho en eso porque no hay nada, y es necesario que nos conozcamos y que nos conozcan igualmente, también para aceptarnos y ser vistos.

Por ejemplo, en el libro que he editado era muy importante para mi poner AfroEspañolas, no Afrodescendientes, porque es crear un imaginario en el territorio lo que defino como mi labor actual, visibilizar la cultura, mostrar la multitud de referentes que no conocemos pero que están.

Es, en resumen, mi función, tanto a través del libro como a través de los festivales que organizo, como a través de United Minds, todo va hacia esa misma línea.
No sé dentro de unos años hacia dónde irá, pero por ahora este es mi camino.

¿ De qué ejerces, cuál es tu sector de actividad ?

En realidad, sería gestora cultural y me da cosa decirlo, porque parece que en este mundo está lo de la “titulitis” que si no tienes un título y no has ido a la universidad, no puedes ser.
Me doy cuenta y permiso para llamarme gestora cultural cuando otras personas que sí han ido a la universidad para hacer lo mismo dicen:
« Es gestora cultural» y digo:
«¡Pues soy eso!».
Se me hace complicado a veces decirlo, pero ahora mismo ese es mi campo acción.

Desarrollo mi actividad como gestora, manejando la cultura en todas sus formas, arte, filosofía , historia y literatura principalmente, entonces mi trabajo consiste en aunar todas las actividades alrededor de esto, gestionando este todo y mezclándolo en una coctelera .

En United Minds hacemos actividades diversas siempre poniendo lo Afro como centro:
Un día se puede animar un taller sobre un tema concreto, la presentación de un libro, o de una exposición.
En los festivales se busca unir un conjunto de actividades en un intento de alcanzar equilibrio.

¿ Qué es United Minds ?

United Minds es una librería y un espacio sociocultural dedicado a África y a la Diáspora. Curiosamente somos la única librería en toda España dedicándose a ello y además es una iniciativa gestionada por personas Afrodescendientes.
El proyecto parte de mi compañero Ken, estudio unos años en Nueva York, ya que su familia por parte paterna de raíces Haitianas emigró allí.

Se llevó esta experiencia y se acostumbró al fácil acceso a este tipo de literatura, en cambio al llegar a España no encontraba casi nada y lo poco que había era muy disperso.

Ken es también músico, rapero, bebe mucho del sampler y para él la idea era samplear: coger todas esas ideas y unirlas en un solo espacio.
Además, United Minds se inspira de un lugar en Brooklyn, llamado Nicholas, al que solíamos ir cuando pasamos unos meses allí por 2013, un espacio-tienda Afrocentrado que intenta aunar todo: productos naturales para pelo afro, libros, ropa,complementos … y también realizaba actividades.
Entonces, lo que pretendemos es unir en un solo espacio, lo que no podíamos hace 4 años encontrar con facilidad, en estos años ha habidos un aumento considerable.

United Minds es un espacio comunitario en donde encontramos la cultura Negra, aunque su columna vertebral son los libros.

A veces usamos el espacio para hacer reuniones.
Tenemos una escuelita feminista antirracista compuesta por mujeres racializadas, Españolas y migrantes, y nos reunimos en el espacio que nos brinda la librería …
Es un espacio abierto para todo el mundo que quiera ir en esa línea y para proponer actividades.
Es el único espacio que reúne todo esto en Valencia de tal forma, bueno, el único en la región y en España.

Lo que nos ayuda mucho a hacer de este labor algo más llevadero, es salir de Valencia regularmente con nuestra librería ambulante o para organizar o participar a actividades en espacios más amplios y en otros contextos como la institución que debe ser para todas y todos, y al mismo tiempo estamos intentando crear redes con otros ámbitos nacionales.
Viajamos a Madrid, Barcelona, Tarragona, Granada, hemos ido a muchísimos lugares, a congresos y festivales que nos dan la oportunidad de promocionar United Minds.
La gente se para a ver los libros, y se queda sorprendida:
«¡Ostras, hay tantos libros afro!»

Pues los hay, los hay, y cada vez hay más..

Solo leer los títulos de nuestro puesto ya es un viaje por la negritud y su historia.

¿ Como definirías el ambiente entre Barcelona, Madrid y Valencia ?

¿ Puntos de comparación?

Pues, la verdad hay bastantes puntos en común, de hecho nos hemos planteado la idea de mudarnos a Barcelona o a Madrid, pero también tenemos las facilidades del local y la calidad de vida de Valencia que son puntos que tienen mucho peso en la balanza. Es una ciudad tranquila, es plana para poder moverse en bicicleta, pero claro, al ser más pequeña también supone que la mentalidad es muy de pueblo, por no hablar de qué durante 24 años ha gobernado el PP y la cultura quedó bastante relegada para poner por delante “el prestigio”.

Hace poco tiempo, asistió a un taller una chica Brasileña que me contaba que no estaba nada bien, que tenía muchas ganas de volver a Brasil, porque aquí se sentía muy aislada al no poder ver muchas mujeres Negras, y las pocas con quien se cruzaba por el camino, no tenían una forma de reaccionar muy fraternal, o ganas de saludar, se sentía muy observada en el autobús. Con la interculturalidad que hay allá en su país de origen, esto le parecía un pueblo, por desgracia Valencia es lo que tiene.

Barcelona es una ciudad muy cosmopolita, quizás no tiene, como Madrid, tanta unidad entre colectivos o personas Afros, es la impresión que me da, al haberlo vivido, llendo a festivales y reuniones que esto conlleva , y de ahí parte mi observación. Es verdad que en Madrid, en comparación, hay muchísima comunidad, la gente apoya bastante y se unen por una causa y van juntos. Aquí en Valencia lo que siento es que la librería no se aprecia tanto, por lo contrario cuando nos desplazamos a Madrid es:
«¡Guau, ojalá estuvierais aquí, cómo no puede haber algo así siendo la capital!»

En festivales como ConcienciaAfro, es literalmente un no parar de vender libros.

Mi compañero que tuvo que estar prácticamente sólo este año, no paraba un segundo, ni siquiera para comer podía ( risa..).
En cambio en Valencia, te puedes ir a alguna actividad donde se venga más gente pero no es lo mismo, incluso en Barcelona tampoco, se vende si pero no a ese nivel. Es la impresión que me da la gente en Madrid, tienen muchas ganas de saber cultural, es un sitio donde se consume muchísima cultura y si es algo diferente que se sale un poco de lo habitual, triunfa.
En Barcelona creo que la forma, es más individualista, la gente no se reúne tanto…

Sí que acuden a eventos, quizá después la gente se junta a intercambiar, pero hasta el próximo evento poca cosa.

También es verdad que en Valencia se está creando un movimiento antirracista bastante grande dentro de lo que ha habido siempre, estos años se están organizando muchas concentraciones.
Al ser una ciudad pequeña es muy cómoda,y a veces el tener que moverte fuera de tu zona supone mucho para la mentalidad local. Estamos en una zona situada a 15 minutos andando del centro, a priori para otra ciudad estaríamos en el centro, pero aquí la gente es muy vaga a la hora de moverse. Caen cuatro gotas también y ya:
«Ay, no sé si voy a ir».
Pero vamos poco a poco y los viajes es lo que nos salva, si sólo estuviéramos en Valencia no estoy segura que el proyecto pudiera seguir adelante. Tenemos web de venta online, hacemos envíos a toda España, y por ahí la verdad es que estamos recibiendo bastantes pedidos.

¿Cuál ha sido tu experiencia como mujer AfroEspañola?

Mi experiencia ha sido de sentirme muy única en este mundo, en mi ciudad, en un territorio donde no me sentía representada en nada, los imaginarios con los que he crecido estaban muy lejos de mi imagen. Muchos estereotipos , en parte consecuencia de mis años pasados en varios colegio católico:
No olvidaré las campañas del DOMUND

«Pobres Negritos que pasan hambre, ves a ayudarles».
De ser:
«la “Negrita”en clase»…
Recuerdo que fue en el colegio donde me di cuenta y tomé consciencia de ello. Cuando alguien te dice Negra y te quedas como:
«Pero soy Negra, ¿eso es malo?»
Y te empiezas a plantear todo eso, recuerdo que hasta mi mejor amiga en esta época cuando se enfadaba conmigo me decía:
«¡Negra!»
Yo era además una niña muy sensible, siempre lo he sido, tampoco era la típica que contestaba, me iba a la esquina y me ponía a llorar y esa era mi forma de lidiar con ello.
Hubiera valorado mucho tener alguien cerca que me ayudará, porque además es algo que pasa cuando tienes esa edad y lo cuentas a los mayores. Por desgracia es algo que sigue pasando hoy en día, no ha cambiado en absoluto, porque te siguen diciendo:
«Bueno, no pasa nada».

Y ahí, están invalidando tus sentimientos, ellos creen que es mejor y tú empiezas a creer que no es válido ,empiezas a creer que no está bien lo que estás pensando, lo que estás sintiendo, y que tus sentimientos están mal. Esto es algo que he vivido yo, y la mayoría de niños Afro que hemos crecido aquí.
Hicimos un taller hace tiempo en United Minds con niños y nos contaban que es lo que les pasaba, para eso mejor quedarse callado.

Recuerdo haber estado en colegios donde había un poco más de diversidad, pero la verdad, he estado siempre bastante sola más allá de primos que he tenido cerca, luego en un colegio interno sí que tuve más amigos, en Mallorca iba al colegio Madre Alberta, un centro enorme y creo que yo y otra chica Filipina éramos las únicas alumnas que no eran Blancas. Recuerdo a una chica, fuera del colegio, que se parecía mucho a mi, nos solíamos llamar “prima”, cuando la ví por primera vez, pensé “ cómo se parece a mí ”.
A parte de ella, recuerdo un chico Brasileño y otro Dominicano, estas son las personas Negras encontradas en Mallorca durante mi estancia y eso me traumatizó un poco a la hora de plantearme volver a la isla.

Es importante para mi, poder moverme, rodearme de gente con la que identificarme. En comparación, hoy veo a mi hijo que tiene más amigos mestizos o Negros de los que yo tuve a su edad, y solo tiene tres años.

¿ El concepto de AfroEuropea te interpela ?

¿ O te sientes parte de algo más que tu AfroEspañolidad ?

Sí me siento parte de algo, porque sé que puedo hablar contigo y hay un montón de cosas que tenemos en común.
Incluso me puedo ir más lejos, el primer libro que leí con el que me sentí representada fue Americanah de Chimamanda Ngozi.
La conexión para mi fue brutal, sentirme identificada con la realidad de una novela de una persona que a priori no tiene nada que ver con la mía, porque ha nacido en África y ha vivido en EEUU, lugares a años luz de España. Además tengo la convicción de que las AfroEuropeas, la mayoría, hemos pasado por lo mismo o muy similar.

Quizás Francia tiene una apertura un poco más amplia para considerar que una persona Negra pertenece al lugar, pero hay otros lugares que no.
Estuve en Amsterdam, Holanda, cuando aquí nos quejamos del blackface estando allí aluciné, porque es mucho peor, vi que tienen chocolatinas del Paje este Negro, muñequitos en todas partes, en la televisión también…
Fue impactante para mi, imagino la poca representación de las personas que viven ahí, y ocurre algo parecido en la mayoría de países Europeos, con esto sí me siento identificada.

Si tomamos ahora el caso de España por la situación geográfica que tiene, estando al lado de África, además de todo el pasado Morisco Negro, negado en su historia, entonces creo que en esa línea nos parecemos, porque los Españoles que creen que son Europeos, creen además ser Blancos. Ese es el problema de base, porque el resto de la Europa del norte considerada Blanca, no les ve Blancos.
En este país siempre han querido negar todo un pasado histórico diciendo que no tenemos nada que ver con África y que nunca hubo esclavitud.
«¿Cómo que no vamos a tener nada que ver, si de Tarifa a Tánger tardamos una hora en barco?»
«¿Es que antes nadie viajó ?»
«¿Por qué se piensa que no hubo esclavitud?»
«Si tú ves los rasgos de los Andaluces lo ves claro»…

No es que tomen mucho el sol por qué son vagos.

Poco a poco se va visibilizando y se van desvelando verdades…
Pero luego también se encuentra un discurso raro por parte de la gente de aquí. Tengo el ejemplo de esta chica que me contaba en un email cómo se había sentido, justo después del festival ConcienciaAfro donde había escuchado a mi compañero Ken en una charla, me dió la impresión de ser Afrodescendiente, y cuando le pregunté en un mail si lo era escribió:
Bueno Afrodescendiente, si te refieres a que todos venimos de África si, pero mi piel es blanca…

¿ Puedes hablar de integración, asimilación o emancipación en tu caso personal?

En mi caso no puedo hablar de integración, aunque si es cierto que algunas personas piensan que yo me tendría que integrar.
¿Pero cómo integrarme? si yo nací aquí… Soy de aquí.

Mi madre es Española, mi padre nació en una Guinea Ecuatorial cuando era provincia Española, con lo cual yo la “Españolidad” la tengo, por lo tanto por ninguno de los dos lados deberia tener que integrarme, dada la aculturación que hubo en Guinea, cuando viajé me dio un aire a España de hace 50 años.

Mi padre como migrante ya había recibido una educación Española, tampoco tenía que integrarse demasiado, a priori, en cambio nos siguen metiendo en el mismo saco hallamos nacido donde hallamos nacido.

De hecho, a veces siento que otras personas que son migrantes pueden reivindicar que vienen de acá o de allá, he sufrido racismo por igual, pero las personas que somos Españolas no hemos migrado desde ningún lugar del mundo, por muy extraño que pueda parecer en el año 2019 para algunos, no tengo que pedir que me integren porque he estado aquí siempre.

Si no nos han querido ver y nos han querido negar, ya no es mi problema.
Por eso, creo que es tan importante que la gente entienda que hay personas Españolas Negras. Se han ocultado muchas cosas de lo que ha sido y es la identidad española.

Antumi Toasijé, historiador comenta en uno de los artículos de su blog Africanidad que existen dos formas de ser reconocido perteneciendo a un lugar, hay lugares en los que por nacimiento ya puedes ser del sitio y para ser de otro toda tu familia tiene que ser autóctona de lugar.

En el caso de España , parece que toda tu familia debe ser de aquí, al menos si eres de otro color o racializado, nacer aquí no te garantiza nada…

Me ha pasado de ir a hacer trámites, suelen pedirme el NIE, y cuando les doy en DNI y lo leen…
«¿Pero tú has nacido aquí en España, en Valencia?»
Y claramente no hay duda sobre la información escrita en el documento.

¿Creen que lo he falsificado?(me pregunto)
Personalmente, opino que es una mente cerrada la que no entiende que cualquier persona pueda nacer en cualquier lugar del mundo, creo que en 2019 ya deberíamos estar acostumbrados, porque los años de Franco están muy lejos.

Para poder pertenecer a este estado o a esta cultura tienes que poner de lado la parte extranjera de tu diferencia, pero no puedes reivindicar otra distinta porque sería como eliminar una parte de tu Negritud. Tal como lo veo, ese es el concepto de asimilación del cuerpo racializado dentro del contexto español.
Añadiría que no tengo la sensación de que estos conceptos existan en España, diría que se basa en dos palabras:
multiculturalidad e interculturalidad.

Existe la multiculturalidad, todos la vemos, a día de hoy en cualquier ciudad española vemos gente de todos los colores y con todo tipo de rasgos, en unas ciudades más en otras menos, ahora bien, la interculturalidad ya es otra cosa ya que para esta sociedad la integración es la obligación de dejar de lado tu cultura, intercambiándola por la local, debes olvidarlo todo.

Aún así no te van a aceptar igual, seguirán pensando en que lo más parecido a ellos es lo aceptable.
Estoy convencida que tenemos que abogar por la interculturalidad.
No hay duda de que la mezcla de culturas enriquece, y más aquí con las fiestas que tenemos de Moros y Cristianos, incluso en la arquitectura tenemos mucha influencia Mora, tendríamos que ser un poco más coherentes y reconocer el pasado.

En este país cuesta, y mucho, desde siempre, reconocer otros aportes culturales.

Otro ejemplo, sería la riqueza lingüística LatinoAmericana, de un mismo idioma que supieron transformar, enriquecer, para convertirlo en algo que suena mucho más poético.
Es cierto que hay otro fenómeno distinto que consiste en usar la cultura ajena como moda, cogiendo parcialmente las partes que gustan más, sin indagar en su definición o razón de ser:
«Voy a tomar mucho el sol, voy a que una mujer Africana me haga trenzas, porque es guay. Pero luego no me voy a comer el injera de Etiopía con las manos, porque con las manos no se come».
Me parece que vamos hacia adelante en este sentido de celebrar la interculidad, aunque también crece del otro lado el racismo institucional.

Para mí, la emancipación comunitaria se define en el hecho de tener tu cultura, tus derechos igual que los demás y que se reconozcan como los de otros.
Aunque también hay que reconocer que estamos más cerca que hace 5 años, con este modismo de lo Afro. En El País se van publicando muchísimas cosas, se publicó hace tiempo sobre United Minds con ellos, Lucía Asué Mbomío y mucha más gente desde nuestras propias voces, gracias a ello y otras publicaciones se está visibilizando aún más nuestra existencia El paternalismo a veces sigue ahí, pero balanza ya, se equilibra.
Otro ejemplo real, hace poco vino un señor a la librería y me dijo:
«¿Por qué no vendéis cosas de aquí.?»
Le respondí:
«¿Pero entonces yo no soy de aquí.?»
Porque me contó que tenía una hija mestiza, entonces yo le pregunté:
«¿Entonces tu hija no es de aquí, no es Española?» y me contestó:
«No, no, si es Española.»
«Entonces… ¿Yo no soy de aquí?

Porque esto también es parte de mi cultura, tengo dos partes.»
Cuando les hablas a la gente directamente de tú a tú, pueden entenderlo de otra manera.

El otro día, estuve en una charla de Quan Zhou una chica AndaluChina (como ella dice) hace cómics y su página es Gazpacho Agridulce, me sentí muy identificada con ella. Sacaba unos artículos de El País con los comentarios que le hacía la gente; uno de los comentarios decía:
«Claro, estas personas, Españolas no son, sólo que han nacido en España.»

Por lo visto, ser Español y haber nacido en España no es lo mismo.

Entonces, creo que estamos muy, muy lejos, pero por otra parte hay gente que ya lo está asimilando, gente muy abierta, pero también, la resistencia nunca está muy lejos y lo vemos con Vox y es lo que se visibiliza más, por desgracia.
Creo que vamos a mejor igualmente, a peor ya es difícil, ¿no?
Sin velarse los ojos ante la ley de inmigración, el espinoso tema de las fronteras, de la valla de Melilla, tragedias humanas que no desaparecen por haber subido un escalón en el reconocimiento de nuestra existencia, incluso vemos cómo importan más los muertos de piel blanca que las personas que mueren con la piel oscura, lamentablemente el Mediterráneo está lleno de cadaveres y poco importa, y son los medios con sus formas de presentar las noticias los que perpetúan esta realidad y lo normalizan.

¿ Cómo viviste este proceso ?

A nivel personal, mi crianza se hizo en un ambiente mayoritariamente Blanco. Cuando me iba con mi familia Negra, yo era Blanca para algunos, pero cuando iba al colegio era Negra. Aprendí hace poco a asimilar que soy Blanca y soy Negra, pero que al mismo tiempo, ni soy Blanca ni soy Negra, y me gusta, ahora puedo decirte que me siento bien en mi piel.

Es un trabajo que tuve que hacer conmigo misma durante 27 o 28 años, para encontrar esa paz mental o buscar respuesta dentro de mi espiritualidad.
Nos lleva al tema de la seguridad en una misma, cuando los mensajes que recibes son:
«Eres fea, estas mal tal y como eres.»
Tú te lo acabas creyendo, soy de las que piensan que lo fácil es aceptarte por fuera, si no te aceptas por fuera, por dentro es imposible. Vives en una rotunda negación de ti misma, porque ni siquiera la sociedad te acepta tal como eres.

Mi abuela blanca me solía decir:

“Encoje los morritos”, no era que ella pensará que mis labios eran demasiado grandes, es que era lo que la sociedad le había dicho que debía pensar, y ella ni se lo cuestionaba.
Y es cuando se cae en unos patrones de conducta frutos del colonialismo, el neocolonialismo y la falta de referentes, que se parezcan a ti.

La gente que se aclara la piel o se alisa el pelo. Y añado que no estoy demonizando esta práctica capilar, porque fui una de estas personas que durante años, unos 10 o más lo hacía , pero sí considero que si haces las cosas al menos tienes que saber el por qué. Me parece muy importante que sepas que esto daña también la salud de forma múltiple, está comprobado científicamente, pero ese tema no interesa.

Es un conjunto de cosas, tener que estar entre dos aguas, tener que decidir y posicionarse, tener que sentir de una u otra manera, según el lado que se elige, de tener que resistir y luchar ante las críticas y la ignorancia.
Existe en todas las luchas antirracistas, seamos mujeres mestizas o Negras.

Las mujeres Negras tienen igualmente que padecer lo suyo, aunque no tienen que luchar tanto por demostrar su Negritud y pertenencia porque nadie les niega sus raíces 100% africanas. Aunque en el país de origen y les llamen “coco”,(esto me pasó) viniendo a decir: que por fuera eres Negra pero Blanca por dentro.

Esto es responsabilidad de los padres y madres que han guardado sus mochilas a cal y canto pensando que hacían un bien a sus hijos, cuando en realidad están haciendo lo contrario.
Hay un punto en el que hay que preservar y proteger la salud mental, porque el vaso se va llenando sin descanso y al final acabas agotada, derrotada, enferma, incluso perdiendo años de vida.
Yo misma pasé por este proceso de lucha en mi vida, pero hay que elegir las batallas:

Lo que de verdad importa.

Lo que te va a doler.

Y lo que no importará o dolerá lo suficiente para desgastarse en vano y para evitar pasarse la vida herida.

¿ Encontraste alguna herramienta o algún método personal para lidiar con el estrés ?

Ahora mismo estoy con la escuela antirracista y hemos hecho algunas actividades de sanación. Creemos que es muy importante poder hacerlo con personas sanadoras, como una especie de terapia, de poder sacar de nosotras, tratar los autocuidados entre nosotras, que es algo muy importante además se está visibilizando bastante con la educación emocional…

Lo veo como imprescindible en nuestras vidas porque si no, acabas muy mal a nivel mental. Ya venimos mal, pero hay que llegar a un punto en el que queremos y vamos a sanar nuestras mentes, porque quedarse sin energía, enferma, así no se puede trabajar o luchar y todo se queda en nada.
Algunas veces parar también forma parte de ello, porque los ritmos frenéticos de vida afectan mucho. Invariablemente, tenemos que hacer mil cosas para hoy, este es el estrés que sufre una persona normal, a este le añadimos el estrés y la opresión que sufrimos nosotras, mujeres Afrodescendientes.

Entonces, sanar, compartir entre nosotras, es fundamental.

Lo pude observar de primera mano en la comunidad porque se visibilizó mucho en el primer concienciaAfro, donde colaboré con la organización.
La gente necesitaba hablar, necesitaba sacar todo, se alargaban los debates a una hora, dos horas y media, porque la gente tenía que desahogarse.

Más allá de acudir a manifestaciones y apoyar, los autocuidados son muy importantes para este campo, es muy sanador tener a tu comunidad, tener a tu grupo presente.

El compartir para salir del silencio, de la soledad, de la marginación, poder hablar con alguien que sabe, que va a entender lo que tú sientes.

¿ Qué es el amor para ti ?

Es una pregunta muy compleja, que además últimamente me estoy planteando mucho, porque estoy trabajando bastante y escuchando muchas charlas sobre el tema del ego.

Hablo del ego, desde el punto de mantener una relación con alguien, porque te puedes comunicar desde el ego o desde el amor.
No sé si tengo una construcción propia del amor, pero me parecía muy curioso hablando con una amiga Chilena que decía que prefiere usar la palabra “afecto” en lugar de amor, y me gustó mucho cómo engloba esa palabra con el amor, porque creo que culturalmente nos han dado una enseñanza muy fea del amor, y no sé si realmente a mí me vale.

Entonces, ahora mismo estoy construyendo de lo que es para mí el amor y es afecto. Es el no tener ese ego, no querer interponerte por encima del otro, sino estar al mismo nivel, hablar cariñosamente, hablar con afecto, cuidar a la otra persona.

También creo que aquí, en Occidente, nos han vendido mucho ese amor romántico. Parece que si hablas de amor, sólo se refiere al romanticismo, al amor de pareja, ¡incluso enamorarse!.

Para mí enamorarse como concepto es poder enamorarse de un montón de personas, y que no sean necesariamente pareja.
Me viene a la mente como ejemplo, la muerte de mi abuelo.
Para mí, mi abuelo era como un padre, como la persona de mi vida que lo era todo, que me ha ayudado, me ha enseñado un montón de cosas.

Y cuando falleció yo pensaba en el significado del amor, qué es enamorarse, lo bien que me trataba, era su nieta preferida y entendí que era otro tipo de enamoramiento también.

Puedo igualmente conocer a mujeres y decir :
«¡Es que me he enamorado de esta mujer!».
No es que quiera algo romántico o una relación con ellas, sino que me encantan cómo personas después de haberlas conocido y ya las quiero un montón.

Debemos salir de esa zona de amor exclusiva de la pareja, mientras se puede amar a todo el mundo y siempre con respeto.
El respeto, la gratitud, me gustan porque son palabras que la gente me ha ido enseñando en el camino y me las quedo, otras cosas que vas aprendiendo de los demás como el compartir, que también es amor sin esperar nada a cambio del otro.
En definitiva, creo que el amor es algo con definiciones tan amplias que cada uno tendrá una definición concreta.

¿ Eres madre ?

Si, soy madre, por eso el amor me hace replantearme hasta qué punto he querido de verdad. Hasta que no tienes un hijo y dices:
«Esto es un amor tan intenso que me muero casi», no sé cómo expresarlo pero ese es un sentimiento brutal.
A mí, la maternidad me ha enseñado mucho, porque también he sido hija única, con lo cual, nunca he tenido familiarmente ese sentimiento de tribu, al contrario, mi compañero sí lo tiene con su familia.

Veo a su unidad familia y como se apoyan, un sentimiento con el cual no me puedo identificar.

La maternidad, me sacó del pensamiento de hija única, porque no he tenido nadie en quien tuviera que pensar, tampoco personas a mi cargo.
Entonces, al ser madre, cuando tienes esa personita, todo lo conocido se rompe, todo da la vuelta y todo cambia. Y conforme va creciendo, es un camino muy enriquecedor.

¿ La espiritualidad es para ti ?

Creo que es algo que todos y todas llevamos dentro, pero no es una mayoría que decide desarrollarlo. Vivimos en un mundo muy materialista en donde la espiritualidad es un concepto, un algo complejo.

Al parecer, me suelo encontrar con muchas personas que solamente pueden entender la espiritualidad como religión, y por otro lado, otras que te dicen:

“eso qué es”, y lo perciben como paparruchas.
Echando la vista atrás, creo que siempre me he considerado o he sido alguien bastante espiritual en muchos sentidos.

Posiblemente, por la sensibilidad que tengo también, pero para mí la espiritualidad es fundamental porque responde a esta interrogación:
«¿Qué hacemos aquí y por qué estamos aquí?»

Tengo que adentrarme en mi lado espiritual, para responder a estas preguntas y no seguir viviendo como un autómata, ahora esto, ahora lo otro…
Lo importante creo, sobretodo es el autoconocimiento de uno mismo. No es algo corriente y no se suele hacer mucho, o nada, para conseguirlo.

¿Quién puede decir “Yo me conozco”?
Nadie puede afirmar algo así, porque es algo muy complejo, pero por lo menos saber que he indagado en mí para tratar de conocerme, me ayuda.
¿A cuántas personas que encuentro en mi día a día puedo hacerles esa pregunta y me van a contestar que sí?
Creo que vivimos muy desconectados de la espiritualidad, vivimos en un mundo donde lo material prima sobre el espíritu. El espíritu no es algo que esté aquí y desaparecerá cuando me muera, perdurará cuando yo no esté.

Soy de estas personas que piensan que estamos aquí para trascender, cada ciclo de vida sirve para ello, para trascender cosas que en otra vida no pudieron ser, es un camino que se va haciendo.
Otro concepto muy importante que la espiritualidad ayuda a comprender es la muerte, propia o de otros, porque por desgracia no se enseña aquí.

En lo personal, he tenido muy mala experiencia con el catolicismo, por haber sido alumna de varios colegios de curas y monjas y por mi abuela materna, obsesionada con la iglesia.

Desde los 2 años hasta a los 14 era obligación ir a misa, por consiguiente desarrollé bastante rechazo a toda esta parte. Sobre todo al ir descubriendo otras formas de espiritualidad, por cómo acogen la muerte, cómo celebran la vida.
El catolicismo por el contrario, te culpa, te arrodilla, debes pedir perdón, debes confesar tus pecados porque has hecho mal, te has portado mal, es casi un auto fustigamiento…
Interiorizar y verbalizar eso de:
«Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa».
¡Me parece algo tan horrendo y tan triste!

Saliendo de la tristeza de la iglesia católica, he ido a otros tipos de iglesias; allí, en cambio, es una celebración con música, canciones, alegría y comida. En muchas otras espiritualidades, incluyendo muchas Africanas, hay una conexión con la naturaleza y entiendo este mensaje.
Mi experiencia con el catolicismo fue dura y me afectó muy negativamente lo que me llevó al otro lado, fue para mí un camino tortuoso hasta llegar aquí, hoy.
La meditación que también me acompaña a estas alturas de mi vida, es igualmente importante, para estar con una misma, estar relajada, ser la persona que quieres ser, parar y respirar.
Este todo me ha ayudado a buscar y es este conjunto, la espiritualidad.

¿ Qué te hace reír sin control a carcajadas ?

Mi hijo, es un payaso, me hace reír mucho a carcajadas igual que su padre, imagino lo ha sacado de él.
El humor y las series que caricaturizan, me gustan mucho.
Hace poco vi la serie que hace Berto Romero, en la que él tiene un hijo con una chica y le van pasando una serie de cosas, que a todos los padres primerizos nos suenan mucho.

Ahora me hacen reír cosas con las cuales me siento identificada, viéndolas con perspectiva y observando cómo les pasan a otras personas. Cosas que quizás en su momento, cuando a mi me pasaban, no me hacían tanta gracia.
A pesar de mi sentido del humor un poco raruno y muy sarcástico , siempre me ha gustado tener al lado gente que me haga reír.

UNITED MINDS ESPACIO SOCIO CULTURAL

DIVULGANDO LA CULTURA, CONSTRUYENDO COMUNIDAD.

United Minds es un proyecto social cultural independiente, creado en 2014 con el objetivo de divulgar la cultura que gira en torno al mundo Africano.

Las conexiones que tiene África con el mundo son innumerables, y la selección de libros que tenemos en nuestras estanterías son la prueba de ello.
Este proyecto de biblioteca recoge las piezas que faltan en el puzzle de la Historia universal, completando y por fin mostrando una imagen más clara de este, nuestro Mundo donde vivimos.

United Minds es un punto de encuentro, una especie de Casa de la Palabra (Abbaa en Fang) donde se conectan todos los puntos los puntos de la Diáspora directamente con África. La riqueza que aporta un proyecto como este a la sociedad invita a dejar los prejuicios por la curiosidad. Una mina para los recolectores de cultura.

La librería y la selección especializada de libros, es la columna vertebral del proyecto; los compañeros, colaboradores y socios el motor.
Los temas que abordamos son arte, ciencia y cultura, vida, en definitiva.

MISIÓN.

En el equipo de United Minds nos dedicamos a varias tareas, por una parte la investigación, búsqueda de libros y las conexiones históricas que estas tienen. También nos dedicamos a la organización y creación de eventos, como festivales, conciertos, mercadillos, y otras acciones culturales artísticas.

En nuestro espacio llevamos a cabo actividades y eventos como pueden ser presentaciones de libros, charlas, talleres, proyecciones, reuniones etc. El espacio esta abierto a propuestas culturales que nos hagan llegar los socios. Nos gusta que las temáticas que tratamos inspiren estos proyectos que se nos presentan.

Como asociación tenemos presencia y colaboramos en festivales como Afroconciencia en Madrid , Black Barcelona o el festival de Rototom entre otros.

NUESTRA HISTORIA

United Minds es una iniciativa que nace en 2013 con la necesidad de encontrar una representación en una sociedad donde no encontrábamos un espejo donde reflejarnos.

Como Afrodescendientes e hijos de África que vivimos en esta sociedad europea queremos compartir nuestra herencia con el mundo, muchas veces crecemos sin referentes y nos pasamos la vida buscando un espejo donde identificarnos en una sociedad donde apenas se nos reconoce, por eso nace este proyecto, para poder representarnos nosotros mismos y así romper los estereotipos a los que muchas veces está sujeta la ignorancia.

SERVICIOS

Disponemos de un banco de datos de gente que está interesada en colaborar, con herramientas intelectuales, físicas o materiales, al igual que organizaciones, grupos e asociaciones que compartan este objetivo social. Invitamos a toda aquella persona que pueda aportar al movimiento, ya sea con su arte, su trabajo, su vocación o con sus contactos, todas las piezas del engranaje son necesarias para que gire la rueda. También está dirigido a estudiantes y universitarios, ya que esto es una iniciativa para todas la edades, en especial para los jóvenes. Esta base de datos tiene como fin crear un equipo que colabore, y que a la vez se beneficie de los recursos que facilitamos, creando así una plataforma.

Gestión Cultural

Gestión de Proyectos de Cultura, Eventos, Conciertos, Conferencias, Exposiciones, Proyecciones etc. Asesoramiento e investigación.

Proyecto de Biblioteca:

Para las bibliotecas, instituciones y centros educativos, ofrecemos un paquete con nuestra selección de libros para que estas puedan completar sus estanterías con diversidad cultural. Los primeros en sumarse a esta iniciativa ha sido el proyecto de Afroconciencia en Matadero Madrid que ahora dispone de una biblioteca que contiene parte de nuestra selección.

Talleres

Los diferentes talleres que impartimos son variados y elásticos, es decir, los podemos adaptar a cualquier terreno, ya sea en el área educativa, artística, social e Histórica. Talleres educativos divididos para diferentes edades. Utilizamos las nuevas tecnologías como herramientas educacionales, damos ejemplos e invitamos a la reflexión.

También llevamos a cabo talleres prácticos que nos proporcionan herramientas que podremos utilizar en nuestros propios proyectos.

Book Jockey

Esta exposición, es una recomendación de libros donde conectamos estas historias que a veces parecen no tener nada que ver, con un punto en común a modo de cuenta cuentos. Al igual que el Deejay con los vinilos, pues lo mismo pero con libros, un Book Jockey que nos acompañará por cada uno de estos episodios históricos a través de estas obras.

Música y Dj Set

Disponemos de un DJ set especializado en los sonidos africanos que han evolucionado a los distintos géneros musicales que conocemos hoy. Empezando por África y rastreando las huellas que ha dejo el paso de la diáspora. El Set es versátil, se puede preparar tanto para cafés, festivales, reuniones etc.

FUNDADORES

Ken Province: Director de la librería. Nacido y crecido en Valencia, con ascendencia Haitiana. Ken dirige United Minds como una obra de arte, un collage de libros que nos muestran una imagen africana real. Librero, promotor cultural y artista multidisciplinario, músico(Mc, productor, cantante) presentador del programa de radio “La Llave del Matrix” (radiogodella.com). Realiza las recomendaciones de BOOK JOCKEY a modo de performance.

Deborah Ekoka: Gestora cultural y encargada de programación de actividades de United Minds. Nacida y crecida en valencia de ascendencia Guineana. Participa en la organización del Festival Afroconciencia y Black Barcelona. Es una Activista, que también realiza charlas y talleres coordinando actividades en torno a la cultura AfroEspañola.

LIBRO METAMBA MIAGO

La iniciativa colectiva Metamba Miago significa “Nuestras raíces”, nace de la necesidad de visibilizar la existencia de la Mujer AfroEspañola dándole voz en la riqueza de su diversidad.
El impulso es un deseo de unión entre varios destinos, la sororidad está en la esencia del proyecto.

AFRONOMADNESS Collective apoya esta propuesta autofinanciada donde parte de nuestro colectivo se ve reflejado.

Les dejamos el enlace y algunos apuntes importantes para familiarizarse con esta hermosa propuesta.

«Metamba Miago. Relatos y saberes de mujeres AfroEspañolas es un libro que pretende contar nuestras propias historias.

Una parte importante de lo que queremos transmitir es cómo se construye la identidad en un territorio donde es continuamente cuestionada, simplemente por el color de piel.
La gran mayoría de la sociedad Blanca-Española aún no asimila que podamos ser “de aquí”.
Metamba Miago narra las dificultades que encontramos en el camino, como mujeres y como Negras.”

Este es un proyecto que nace desde la librería United Minds,
y más concretamente desde una de sus componentes, Deborah Ekoka.
United Minds es la única librería especializada en temática y autores Afro y de su Diáspora en el Estado español, además de abordar también algunos temas relacionados, como educación, conciencia o decolonialidad.

Fundada en 2014 por personas AfroEspañolas con la intención de unir en un solo espacio todos los títulos de autores Negros traducidos al español, en la Web se pueden encontrar más de 350 títulos.
Hemos trabajo con la institución facilitándoles selecciones de libros, además de hacer varios talleres sobre literatura afro e historia AfroEspañola. En el espacio se realizan todo tipo de actividades (presentaciones de libros, proyecciones, talleres, charlas, coloquios, exposiciones, etc.) relacionadas con lo afro, siempre desde una perspectiva afro centrada.

A través de este libro buscamos compartir, escucharnos, identificarnos.
Y servir de referencia a todas las generaciones futuras de mujeres AfroEspañolas y Afrodescendientes, que en Metamba Miago puedan verse reflejadas.
Que la sociedad española deje de negar nuestra identidad como AfroEspañolas y podamos al fin ser parte del imaginario identitario español y dejar de vivir en el limbo de la identidad, ya que somos conscientes de que a la mayoría de nosotras tampoco se nos reconoce como Africanas es ese territorio.
Queremos dar visibilidad a una realidad negada rigurosamente a través de la historia española y es que España siempre ha sido un país diverso y repleto de mezclas y no un país de personas Caucásicas como se pretende mostrar, tenemos más en común con África que ningún otro país Europeo, además de un pasado Morisco claramente visible. Pretendemos ir a la raíz de nuestro origen.»

Os invito a visitar la página oficial y conocer más sobre el proyecto.
Encontrarán màs información detallada en el enlace, sobre las protagonistas de estos relatos, el enfoque del libro.

https://www.verkami.com/projects/22206-metamba-miago-relatos-y-saberes-de-mujeres-afroespanolas