Connecting Connecting

ORIGINAL TEXT | CASTELLANO

I wonder if nowadays this humanity as it stands has the capacity to truly connect?
The ability to establish interconnections between minds leaving the insecurities and vanities of the body aside…
Obviating the dictatorship of a physique modeled on an eternal youth that also corresponds to a canon of beauty foreign to the majority.
A dictatorship turned into obsession, lived as daily ritual to go out to face a world that recognizes us only under a limited prism called physical aspect.

DecolonialHealingBlack

We have convinced ourselves that we could have control over part of our fragile existence limited in itself, if we became devotees committed on a daily basis to the building of the image of acceptability. We dedicate time, energy and resources to buy illusion with our cosmetics, our domestic beauty sessions with gadgets of all kinds, in the hairdressing and beauty salon, with our registration to the gym, with the dietitian, the orthodontist or the implantologist and the cosmetic surgeon to finally complete the package with various clothes and accessories.
It is an endless and exhausting race, obviating the inexorability of the oxidative wear of our cells going with our short terrestrial journey.

We move in defined circles where we scan scrupulously to find similar urban tribes, choosing other human beings thanks to what enters through our gaze.
Thinking that it will be enough to connect, the most dedicated will go a little further looking for common interests, the same social background or ethnic group, similar convictions or professional sector.
We have fed this dictatorship with multiple desires to belong or fit the bill; forgetting that a beautiful facade is not synonymous with a balanced and healthy construction.

I wonder if it’s really possible to know how to connect with heart and soul?
If we know how to establish human relationships that would be considered extraordinary because of their remote possibilities.
Where the affectivity would not be affected by distance, differences, age, physical and social status; seeking to locate a desire to communicate with the other, share sensations, emotions, experiences, time, creativity or simple words …
Where a woman could find in a man a twin soul without involving as a basis erotization of any of the bodies involved, leading the relational to another broader spectrum. Where one’s poverty and the wealth of the other would cease to dictate our opposite perceptions of the world or better still, foster a change for true parity and this critical view is equally relevant to the racial issue.

It will be utopian for many I imagine but I dreamed about it and I remain wrapped in this thick coat savoring the hypothetical …

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It will be utopian for many I imagine but I dreamed about it and I remain wrapped in this thick coat savoring the hypothetical …

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conecting prakash sethia

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Conectar… Conectar…

conecting young girl

¿Me pregunto si esta humanidad tiene hoy en día capacidad para conectar verdaderamente?
Interconexiones entre mentes dejando las inseguridades y vanidades del cuerpo al margen…
Obviando la dictadura de una plástica modelada sobre una juventud eterna que se corresponde además a un canon de belleza ajeno a la mayoría.
Dictadura convertida en obsesión, vivida como ritual cotidiano para salir y enfrentarse a un mundo que nos reconoce únicamente bajo el prisma reductor del aspecto físico.

Nos hemos convencido a nosotros mismos que tendríamos control sobre parte de nuestra frágil existencia de por sí limitada, si nos dedicásemos a diario a construir una imagen de aceptabilidad.
Dedicamos tiempo, energía y recursos para comprar ilusión con nuestros cosméticos, nuestras sesiones de belleza domésticas con artilugios de toda clase, en la peluquería, en el salón de belleza, con nuestra inscripción al gimnasio, con el dietista, el ortodoncista o el implantólogo, el cirujano estético para finalmente completar el paquete con ropa y accesorios diversos…
Es una carrera sin fin y agotadora, obviando la inexorabilidad del desgaste oxidatitivo de nuestras células acompañando además nuestra corta estancia terrestre.

Nos movemos en círculos definidos donde escaneamos escrupulosamente para encontrar tribus urbanas parecidas, eligiendo otros seres humanos por lo que nos entra por la mirada.
Pensando que será suficiente para conectar, los más dedicados irán un poco más allá buscando intereses comunes, una misma clase social o etnia, convicciones similares o sector profesional. Hemos alimentado esta dictadura con deseos múltiples de pertenecer, encajar, gustar; olvidándonos que una fachada bonita no es sinónima de una construcción equilibrada y sana…

¿Me pregunto si se sabe realmente todavía cómo conectar con el corazón y el alma?
Si se sabe establecer relaciones humanas que se considerarían extraordinarias por sus remotas posibilidades.
Donde la afectividad no se vería afectada por la distancia, las diferencias, la edad, el físico y el estatus social; buscando ubicar un deseo de comunicar con el otro, compartir sensaciones, emociones, experiencias, tiempo, creatividad o simples palabras.
Donde una mujer podría encontrar en un hombre una alma gemela sin que implicará como base erotización de ninguno de los cuerpos, llevando lo relacional a otro terreno más amplio.
Donde la pobreza de uno y la riqueza de otro dejarían de dictar nuestras percepciones opuestas del mundo o mejor aún fomentarían un cambio para una verdadera paridad y es igualmente relevante con la cuestión racial.

Será utópico para muchos imagino pero soñé con ello y sigo envuelta en este espeso abrigo saboreando lo hipotético…